Con batas manchadas con sangre, autoridades, médicos y enfermeras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Acapulco se manifestaron el día de hoy contra de los representantes del Gobierno del Estado de Guerrero, debido a la ausencia de seguridad, luego de la tortura y asesinato de uno de sus colegas médicos “levantado” desde el pasado jueves nueve de marzo en las inmediaciones del puerto de la localidad.
La Historia
Amenazas y pésimo servicio.
Durante los últimos meses, personal médico del Hospital General Regional No. 1 Vicente Guerrero (HVG), de Acapulco, denunció la falta de condiciones mínimas de trabajo para llevar a cabo su labor médica de manera adecuada. En ese sentido, explicaron que era necesaria la revisión de los inventarios para corroborar que se estaban agotando los materiales, insumos y recursos con los que contaba el sanatorio para la atención de los derechohabientes.
Ante el panorama crítico, las autoridades de la institución sanitaria hicieron las diligencias correspondientes para subsanar la falta en el suministro de materiales y medicamentos, ante los representantes del gobierno.
Mientras todo eso ocurría y conforme a la información presentada en un artículo publicado por el diario local Bajo Palabra, los médicos del instituto fueron presa de amenazas por parte de los familiares quienes, con justa razón, se mostraron inconformes con la pésima atención del HVG derivado de la falta en el suministro de condiciones básicas para el ejercicio de los servicios médicos.
Indiferencia:
La sentencia de los médicos en Guerrero.
Todo eso sucedió en un espacio de varios meses donde la autoridad de los tres órdenes de gobierno (Federal, Estatal y Municipal) dejó que las cosas siguieran su curso. Sin una solución cercanamente inmediata.
Sumado a la tensión citada en los párrafos anteriores, el día jueves nueve de marzo fue secuestrado un médico médico traumatólogo quien después de una tercia de días fue hallado sin vida sobre una carretera muy alejada de donde fue visto por última vez. Con huellas de tortura y muerto a tiros.
Responsabilidades compartidas
¿Qué deja ver esto?
Lo ocurrido en Acapulco es una muestra más del endeble Estado de derecho y la insuficiencia e incapacidad de las autoridades gubernamentales para establecer y mantener la primera responsabilidad del Estado/Gobierno: la seguridad pública.
Casos hay muchos:
Hoy los profesionales de la Salud pueden sentirse preocupados gracias a uno de los principales males de la administración pública en sus diferentes niveles: no hay acciones de prevención, sino hasta que sucede algo.
El panorama no es nada favorable, pero queda en los médicos, autoridades y sociedad unirse para tomar medidas adecuadas ante a la inacción e insuficiencia gubernamental.
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