Este artículo tiene 176 vistas

Imprimir

Publicado en:

Empleo de quimioterapia en leucemia linfoblástica aguda podría provocar alteraciones cerebrales

Un estudio mostró que hasta 40 por ciento de los sobrevivientes a esta neoplasia desarrollaron deterioro neurocognitivo, incluido déficit de atención

desarrollo-cerebro-bebe
Marketing Farmaceutico

Actualmente el cáncer ocupa el primer lugar entre las causas de muerte infantil en nuestro país. Entre los diversos tipos de neoplasias que suelen presentarse entre los niños mexicanos, una de las más comunes es la leucemia linfoblástica aguda, la cual cuenta con una incidencia de 100 casos por cada 100 mil menores de edad. Ante tal panorama resulta indispensable contar con un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado.

En este sentido, la quimioterapia suele ser la técnica más empleada para este tipo de casos; no obstante, su uso podría resultar contraproducente, pues podría provocar alteraciones cerebrales a largo plazo en los pacientes.

Lo anterior tiene como fundamento un estudio realizado por el Hospital de Investigación Infantil St. Jude (SJCRH), ubicado en Estados Unidos, el cual evaluó los resultados de las pruebas neurocognitivas y de resonancia magnética funcional de 165 sobrevivientes de leucemia linfoblástica aguda que recibieron quimioterapia como parte de sus terapias de recuperación.

Los resultados mostraron que entre el 20 y 40 por ciento de los sobrevivientes a largo plazo de leucemia linfoblástica aguda infantil presentaron deterioro neurocognitivo, incluido déficit de atención.

A pesar de los resultados, los investigadores aseguran que es demasiado apresurado emitir una decisión final debido al tamaño de muestra limitado, el uso de diferentes escáneres de resonancia magnética y la falta de datos de resonancia magnética funcionales antes del diagnóstico o durante la terapia para comparar los hallazgos.

Lo observado se suma a los datos arrojados por el primer Registro de Supervivientes de Cáncer en México, el cual inició en el 2014 y reveló que de los 3 mil 201 participantes el 96.88 por ciento desarrolló efectos secundarios, siendo los más recurrentes fatiga, dolor óseo y neuropatías.