La pandemia por COVID-19 detonó problemas de salud mental entre niños y elevó la demanda de urgencia en el Hospital Psiquiátrico Infantil en un 25 por ciento.
El estudio señala que casi el 50% de los médicos no buscaron tratamiento. Esto, a pesar de sentir que cumplían con los criterios para un trastorno de salud mental.