Este artículo tiene 79 vistas

Imprimir

Publicado en:

Salud de rescatistas del 11-S ha comenzado deteriorarse

A 17 años del atentado terrorista, más de 150 rescatistas, entre bomberos y paramédicos, han muerto por lesiones y dolencias desarrolladas a partir del 11-S

bombero-911-ny
Marketing Farmaceutico

Durante las labores de rescate en Nueva York tras el atentado terrorista del ahora llamado 11-S, se estima que alrededor de 2 mil 753 personas murieron en la catástrofe. De estos fallecimientos, más de 300 fueron de personal de primeros auxilios y servicios de emergencia. Casi dos décadas después, los rescatistas supervivientes tienen cada vez peor condición de salud.

El oficial médico en jefe del Departamento de Bomberos de Nueva York, David Prezant, afirma que más de 150 rescatistas han perdido la vida en el transcurso de los últimos 17 años a causa de las lesiones y sustancias que sufrieron o inhalaron durante las acciones de rescate del 11-S. Entre las condiciones más comunes están diferentes formas de cáncer, asma y otros problemas respiratorios, estrés post-traumático y varios padecimientos de largo lazo.

Rob Serra, un bombero que estuvo presente a los 21 años en las actividades de rescate del 11-S, comentó en una entrevista con NBC News que se había graduado apenas un día antes del atentado. Afirmó que, durante toda la jornada, él y cientos de sus compañeros rescatistas inhalaron constantemente el humo cargado de cemento, asbesto, plomo, fibras de vidrio y otras toxinas.

Afirmó que sus senos nasales están llenos de cicatrices, pues se ha sometido a varias operaciones para que se le retiraran tumores. Además, presenta un nivel importante de daño neurológico porque se le dificulta caminar. De acuerdo con el Hospital Monte Sinai de Nueva York ya se han registrado al menos 72 mil rescatistas, parte de la primera atención post-catástrofe, para obtener cuidado médico bajo el Acta de Salud y Compensación James Zadroga 11-S.

Más de 8 mil rescatistas de los que están enlistados en Monte Sinai bajo esta iniciativa (que incluye bomberos, paramédicos, oficiales de policía, trabajadores de construcción, etcétera) ya han desarrollado cáncer. Aunque el programa (puesto en marcha en 2010 para proporcionar apoyo médico a quienes pudieran comprobar su rol durante el 11-S) hace lo posible para prevenir la incidencia de tumores malignos, se espera que aumenten los casos en el corto plazo.

Por otro lado, Gaetane Michaud, especialista pulmonar de la Universidad de Nueva York, apuntó que apenas 80 mil personas están recibiendo atención médica por el 11-S. Sin embargo, estimó que la población que pudiera desarrollar cáncer por las sustancias inhaladas ese día podría estar por los 400 mil individuos.