Dentro de la relación que existe entre la Medicina y la tecnología se identificó un nuevo y sorprendente beneficio. Se trata del uso de Realidad Virtual como una herramienta para relajar y tranquilizar a los pacientes antes de una cirugía.
En este caso, una cirugía cardíaca es un procedimiento médico serio e invasivo que puede ser intimidante para el paciente. Un nuevo estudio publicado en Mayo Clinic Proceedings sugiere que la Realidad Virtual puede ser una herramienta eficaz para reducir la ansiedad preoperatoria en pacientes mayores que pasarán por la primera cirugía a corazón abierto.
La tecnología puede relajar y tranquilizar a las personas
Aunque gran parte de la investigación realizada hasta la fecha con Realidad Virtual involucró poblaciones de pacientes más jóvenes, estos descubrimientos sugieren que dicha herramienta inmersiva fue efectiva y bien tolerada en pacientes mayores.
Estas reducciones en la ansiedad son particularmente significativas debido al vínculo conocido entre la ansiedad preoperatoria y los resultados negativos postoperatorios, como el aumento del dolor, la reducción de la actividad y el aumento en el uso de medicamentos.
“Esta investigación representa un avance en la mejora de la experiencia del paciente y, posiblemente, en la aplicación de este enfoque para mejorar la recuperación postoperatoria”, dijo el Dr. Jordan Miller, investigador de enfermedades cardiovasculares en Mayo Clinic y autor sénior del estudio.
A diferencia de los medicamentos tradicionales para la ansiedad que pueden presentar desventajas, como la mayor dificultad para poner el tubo que ayuda a la respiración del paciente durante la cirugía y el tiempo prolongado para extraerlo después del procedimiento, la Realidad Virtual ofrece una alternativa no farmacológica.
Realidad Virtual antes de una cirugía, ¿cuáles son sus beneficios?
La investigación incluyó a 100 participantes con alguna cirugía a corazón abierto programada. Cada paciente utilizó un monitor para registrar los signos vitales y completó una prueba de ansiedad estandarizada, clínicamente validada, antes y después de la intervención con la Realidad Virtual en el día de la cirugía.
La prueba pedía a los pacientes evaluar su estado actual con 20 cuestiones relacionadas con sentimientos que variaban de tranquilo a angustiado. Los participantes calificaron cada sentimiento en una escala del 1 al 4, siendo 1 “nada” y 4 “mucho”.
La mitad de los participantes fue asignada a usar una tableta con Realidad Virtual, mientras que la otra mitad utilizó gafas inmersivas mientras esperaban en el área de preparación antes de la cirugía.
La Realidad Virtual proporcionó una experiencia de 10 minutos en la naturaleza, con respiración guiada, mientras los pacientes observaban árboles y una orilla de agua que se transformaba a lo largo de las cuatro estaciones del año.
La tableta mostró un video del contenido visto por los pacientes en la Realidad Virtual, mientras que aquellos que usaron las gafas inmersivas pudieron explorar su entorno, identificando elementos que los ayudaron a avanzar por la escena. Ambos enfoques redujeron la frecuencia cardíaca de los participantes, pero no alteraron la frecuencia respiratoria y los niveles de oxígeno.
En general, los puntajes de ansiedad disminuyeron en un promedio de 2 puntos con el tratamiento de la tableta y 2.9 puntos con las gafas de Realidad Virtual.
Además los investigadores notaron que los puntajes mejoraron significativamente en hasta 7 de las preguntas relacionadas con la ansiedad, tanto con el uso de la tableta como con el uso de las gafas de Realidad Virtual.
Varias de estas respuestas representan un cambio de perspectiva más positivo en relación con los sentimientos negativos anteriores. Es un descubrimiento que hace que los investigadores se sientan optimistas en respecto a la capacidad de la Realidad Virtual para hacer que la cirugía sea menos estresante para los pacientes.