Hay malas noticias para nuestro país porque se confirmó el primer caso humano de influenza aviar H5N1 en México. La información fue confirmada por la Secretaría de Salud (SSA) y además compartió algunos consejos para prevenir contagios de este tipo.
Este tipo de influenza ha llamado la atención durante los últimos años porque tiene su origen en la zoonosis, es decir, cuando una enfermedad o infección se transmite de forma natural de los animales vertebrados a los humanos.
Tal y como su nombre lo indica, la influenza aviar H5N1 era exclusiva de las aves; sin embargo, en fechas recientes se ha extendido a los humanos. De hecho cada vez más países registran contagios de este tipo e incluso se han reportado casos mortales.
Todo sobre el primer caso humano de influenza aviar H5N1 en México
A través de un comunicado la SSA compartió la información sobre el tema aunque evitó revelar datos personales de la paciente para proteger su confidencialidad. De momento lo único que se sabe es que se trata de una niña de tres años de edad con residencia en el estado de Durango.
De acuerdo con la información oficial, el 1 de abril el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) confirmó el resultado a Influenza A (H5N1). La paciente recibió inicialmente tratamiento con oseltamivir y actualmente se encuentra hospitalizada en una unidad de tercer nivel en la ciudad de Torreón y su condición se reporta grave.
Las autoridades nacionales indican que una vez confirmado el diagnóstico se dio aviso inmediato a la Organización Mundial de la Salud (OMS), de conformidad con el protocolo establecido para ello en el Reglamento Sanitario Internacional.
De igual forma, se capacitó al personal de salud de los Servicios de Salud de Durango y Coahuila con relación a la Guía nacional para la preparación, prevención y respuesta ante un brote o evento por influenza zoonótica en la interfaz animal-humano.
¿Existe riesgo de que ocurra un brote de influenza H5N1 en México?
Hasta el momento las probabilidades de un brote de influenza H5N1 en México son mínimas. Lo que se sabe es que la paciente tuvo contacto directo con aves infectadas y así se dio el contagio. Mientras que de acuerdo con la OMS todavía no se ha comprobado que este tipo de infección pueda transmitirse de humano a humano.
De cualquier forma empezó un operativo para realizar pruebas a todos los familiares y vecinos de la paciente para identificar su estado de salud.
Por otra parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, informó que hasta el momento no se han reportado unidades de producción comerciales afectadas por influenza aviar A (H5N1) en ninguna zona del país.
La OMS considera que el riesgo de salud pública de este virus para la población en general es bajo, por lo cual el consumo de carne de pollo o huevo bien cocidos no representa peligro para la salud del ser humano.
Al mismo tiempo, la SSA indicó que cuenta con una reserva estratégica de 40 mil tratamientos de oseltamivir.
Recomendaciones para la población en general
- Lavar las manos de forma frecuente con agua y jabón o soluciones a base de alcohol al 70 por ciento.
- Utilizar cubrebocas en caso de síntomas respiratorios y ventilar espacios.
- Cubrir la boca y nariz al toser o estornudar.
- Lavar las manos antes de manipular alimentos cocidos y después de manipular alimentos crudos.
- Cocer adecuadamente carne de pollo y huevo (mayor a 70°C)
- No utilizar los mismos utensilios para manipular alimentos crudos y cocidos.
- Evitar tocar o acercarse a animales silvestres.
- No manipular o recoger animales muertos.
- No tocar aves o animales de corral enfermos o muertos por causas desconocidas.
- Utilizar guantes, cubrebocas y ropa protectora si se trabaja en granjas o mataderos y se tiene contacto con aves u otros animales, sus productos y desechos.
- Vigilar posibles datos de enfermedad o muerte anormal en animales de granja o traspatio y notificarlo inmediatamente a las autoridades.
Finalmente, la SSA recomienda solicitar atención médica en caso de presentar fiebre, conjuntivitis (ardor, comezón, enrojecimiento de ojos), tos, ardor de garganta, escurrimiento nasal, dificultad para respirar, dolor de cabeza, vómito, diarrea, sangrado o alteraciones de la conciencia, posterior al contacto con aves u otros animales enfermos o muertos.