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Pacientes graves podrían mejorar con la compañía de un perro

Recientemente un estudio reveló que introducir perros en las unidades de cuidados intensivos puede aliviar el daño físico y emocional.

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Para muchos amantes de las mascotas, tener un animal en la familia es una de las elecciones más positivas en su vida. Varias investigaciones han demostrado que tener una relación con un perro puede aportar grandes beneficios físicos y psicológicos. Desde mejorar la forma física y disminuir el estrés hasta curar la depresión y detectar niveles bajos de azúcar en la sangre.

Recientemente un estudio realizado por especialistas médicos de la Universidad de John Hopkins, dio a conocer que introducir perros adiestrados con fines terapéuticos en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los hospitales puede aliviar el daño físico y emocional de los pacientes.

Un perro puede ayudar a que las personas ingresadas en la UCI se pongan activas y se comprometan con el objetivo de lograr su propia recuperación lo antes posible, afirmó Dale Needham, profesor de Medicina y de Rehabilitación y Medicina Física en la Facultad de Medicina de la Johns Hopkins University.

El trabajo asegura que los respiradores artificiales, los tubos, los catéteres y otros dispositivos que suele colocarles a los ingresados graves, suelen deshumanizar y desmoralizar, elevando aún más el riesgo de debilidad muscular, confusión mental, depresión, ansiedad y estrés postraumático.

Para el análisis diez pacientes de la UCI con edad entre los 20 y 80 años con diagnósticos variados, recibieron las visitas de estos perros constantemente durante su tratamiento y se comprobó que su salud mental y física mejoró más velozmente que los que no convivieron con perros.

Una vez que tiene un perro en la habitación mirándole a la espera de que le de una palmadita o una golosina, al paciente se le hace duro no involucrarse, afirmó Megan Hosey, otra de las especialistas.

Dada la respuesta positiva, el equipo ahora tiene como siguiente paso medir si la terapia canina produce cambios en el dolor, la capacidad respiratoria y el estado de ánimo.

Con estos resultados, otras instituciones de cuidados intensivos y otros departamentos hospitalarios deberían considerar las intervensiones no farmacológicas y asociarse con organizaciones como Pet Partners o Assistance Dog International, las cuales certifican animales.

Aunado al tema de los perros de asistencia con fines médicos, hace unos días la Asociación Terapeutas Caninos México A.C, reveló que la terapia con perros puede ser de gran ayuda en una escuela para disminuir los casos de bullying y lograr mejor interacción entre los alumnos, sobre todo en grupos donde hay poca empatía.

El perro de terapia puede apoyar desde niños hasta adultos mayores en diferentes ámbitos. En las escuelas se pueden utilizar en grupos en donde los niños están muy separados. Ayuda a integrar a alumnos rezagados porque les da una mayor autoestima. Apoya al aprendizaje y mejora la habilidad de lectura, señaló la psicóloga Talyah Cojuc, presidenta de la asociación.

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