La obesidad en México representa uno de los mayores problemas de salud pública. Aunque se han implementado diversas estrategias todas han fracasado porque los niveles entre la población cada vez son mayores. ¿Pero entonces qué se debe hacer?
Acerca de este tema, el Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas (CMCOEM) hizo un llamado a las autoridades, instituciones y sociedad civil para trabajar en conjunto y enfrentar esta crisis sanitaria con acciones concretas y efectivas.
Pero antes, ¿qué es la obesidad?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
Lo más grave es que el exceso de masa corporal es un factor de riesgo importante para el desarrollo de enfermedades no transmisibles (ENT) como la diabetes tipo 2, hipertensión arterial, problemas cardíacos y el cáncer.
Según el Atlas Mundial de Obesidad 2023 se estima que para 2035 el 51% de la población global (más de 4 mil millones de personas) padecerá sobrepeso u obesidad. La cifra significa un alarmante aumento con respecto a los 2,600 millones registrados en 2020.
Por otra parte, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2023 (ENSANUT) el 76.2% de la población adulta mexicana padece sobrepeso u obesidad. La estadística supera en más de 14 puntos el promedio del Continente Americano (62.5%). Estos datos colocan a México como uno de los países con mayor prevalencia a nivel global.
“La obesidad no es sólo una cuestión estética. Es una enfermedad crónica con graves repercusiones en la salud física y mental de millones de personas. En ese sentido, no basta con programas de prevención para mejorar la nutrición y la actividad física, es necesario establecer estrategias integrales que combinen educación, atención clínica y políticas públicas eficaces”, afirma el Dr. José Sergio Verboonen, presidente de CMCOEM.
Obesidad en México: ¿Cuántos años reduce la esperanza de vida?
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la obesidad tiene un impacto profundo en México porque reduce la esperanza de vida en 4.2 años.
Asimismo, la obesidad y sus enfermedades relacionadas se traducen en una reducción del 3.3% del PIB de los países que integran esta agrupación, lo que implica una pesada carga para los presupuestos familiares, con un gasto que asciende a los 360 dólares americanos por persona cada año (más de 7 mil 200 pesos mexicanos al tipo de cambio actual).
“El tratamiento para la obesidad requiere un enfoque integral, no sólo centrado en la nutrición o el ejercicio. Es fundamental entender que se trata de una condición multifactorial que afecta la biología del paciente y daña también su bienestar psicológico, social y económico. Por esta razón, es crucial combatir los mitos en torno a la obesidad y entender que muchos pacientes requieren apoyo médico especializado, y que, en casos de personas con obesidad severa, tienen en la cirugía bariátrica una opción efectiva y segura, que logra cambios sostenibles, y que puede salvar su vida”, afirma el Dr. Verboonen.
¿Funcionan las cirugías para combatir la obesidad?
Las cirugías más comunes, como la manga gástrica y el bypass gástrico, actualmente se realizan mediante procedimientos de mínima invasión mediante laparoscopía, con ayuda de tecnología avanzada que permite maximizar la seguridad, y tener una recuperación más rápida.
Los especialistas advierten que dichas intervenciones deben ser realizadas por cirujanos certificados en instalaciones clínicas y hospitalarias adecuadas para garantizar su seguridad y eficacia.
Finalmente, aunque las cirugías son una buena alternativa para combatir la obesidad en México, siempre debe existir una valoración previa por parte de un profesional de la salud. Para cualquier procedimiento se deben cumplir ciertos requisitos para que un paciente sea un candidato a una operación.