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Madre con VIH le dona el hígado a su hijo sano para salvarle la vida

Se cree que esta riesgosa operación es la primera en todo el mundo en realizar un transplante de órganos de un donador con VIH a un paciente sin el virus

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), a pesar de ser todavía un problema significativo de salud pública, es muy distinto a la inminente causa de muerte que era hace algunas décadas. Gracias a múltiples avances e innovaciones, hoy en día los pacientes con Síndrome de Inmunodeficiencia Humana (Sida) pueden vivir largas vidas, existen tratamientos preventivos para poblaciones de alto riesgo e incluso las madres seropositivas pueden tener hijos perfectamente sanos.

Sin embargo, todavía hay operaciones riesgosas en la industria de la salud donde no se puede evitar con certeza la infección. Uno de estos casos es el reportado por la revista AIDS, donde se describe cómo una madre con VIH tuvo que donarle parte de su hígado a su hijo, que no presentaba rastros del virus en su organismo. Los doctores consideraron que el riesgo de transmisión era menos importante que la oportunidad de salvar la vida del infante.

De acuerdo con el documento, la operación fue realizada por especialistas del Centro Médico Wits Donald Gordon en Johannesburgo, Sudáfrica. Aunque el transplante de hígado se realizó en 2017, los especialistas todavía no tienen la certeza si el infante contrajo VIH de la operación que le salvó la vida. La Universidad de Witwatersrand, casa de estudios de varios de los académicos responsables del procedimiento, dijo que éste es el primero de su tipo en el mundo del que tienen conocimiento.

Los especialistas de la Universidad esperan que, si la operación tiene éxito y el infante no presenta signos de infección por VIH, se podría abrir una nueva serie de oportunidades en medicina. En su reporte, los académicos explican que no había disponible un donador sano, por lo que se le administraron fármacos al joven previo al transplante para prevenir la transmisión.

Jean Botha, el cirujano responsable del transplante, apuntó que en un principio se creyó que el niño se había convertido en VIH-positivo, pues después de unas semanas se detectaron anticuerpos contra el virus en su organismo. Sin embargo, el Instituto de Enfermedades Contagiosas de Sudáfrica, tras un examen exhaustivo, no encontraron rastros de la infección.