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Investigador del CDC sale del trabajo y desaparece misteriosamente

El Dr. Timothy J. Cunningham desapareció sin dejar ningún rastro después de salir de trabajar, según reportaron diversos medios de comunicación.

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El Dr. Timothy J. Cunningham, un experto epidemiólogo en ébola y zika del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desapareció sin dejar ningún rastro después de salir de su trabajo, según reportaron diversos medios de comunicación de Estados Unidos.

El médico educado en Harvard fue promovido en julio del año pasado al Servicio de Salud Pública estadounidense en Atlanta y contribuyó oportunamente durante los brotes de zika y ébola causadas por el huracán Sandy. Pero el especialista de 35 años de edad, no se sentía bien el 12 de febrero pasado y salió del trabajo cerca del medio día para descansar en su casa. Desde ese día, sus compañeros de trabajo, familia y amigos no volvieron a saber nada de él.

De acuerdo con USA Today, los padres de Cunningham, preocupados porque su hijo no respondía ningún mensaje o llamada, acudieron a su casa donde encontraron su teléfono, cartera y licencia de conducir. Su auto todavía estaba estacionado en el garaje y su perro, Beau, andaba suelto. En Atlanta, donde vivía, Cunningham había sido nombrado uno de los 40 profesionales más prominentes por debajo de los 40 años de edad. Además, su familia lo describe como un hombre introspectivo, meticuloso y apasionado por su trabajo.

Su desaparición no tiene sentido. No se evaporaría así, no dejaría solo a su perro y no haría que nuestra madre se preguntara y se preocupara de esta manera”, afirmó el hermano de Timothy, Anterio, a WAGA-TV, una filial de Fox en Atlanta.

En llamadas y textos recientes, Cunningham no parecía ser el mismo

Su hermana Tiara Cunningham declaró a The New York Times que la última vez que habló con él por teléfono, notó que su hermano “no sonaba como él mismo”. Pero la plática terminó de la manera habitual: “Te quiero. Luego hablamos”. 

Y esa fue la última vez que supo algo más de Timothy, que en julio de 2017 había sido ascendido a Comandante del Servicio Nacional de Salud Pública en la CDC.

Para tratar de acelerar la búsqueda, la familia ha anunciado que remunerará con 10 mil dólares a quien pueda proveer información sobre la situación de su hijo.

El pasado sábado, la policía afirmó que no tienen ninguna hipótesis sobre lo sucedido pero descartan que el propio médico haya planeado su propia fuga, por lo que las autoridades pidieron ayuda a la ciudadanía para recabar pruebas o pistas sobre la desaparición.

Finamente, Kathy Harben, portavoz del CDC en Atlanta dijo a The Washington Post en un comunicado el lunes:

Queremos que el Dr. Timothy J. Cunningham regrese con sus seres queridos y a su trabajo para que haga lo que mejor sabe hacer: proteger la salud de las personas.

Imagen: The Washington Post