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Heterogeneidad en la atención médica, el reto del cáncer de mama en México

Doctores y pacientes deben exigir a las autoridades de salud pública en el país una mejor cobertura e infraestructura para combatir el cáncer de mama

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En México y el resto del mundo, el cáncer de mama es el más mortal de su tipo entre las mujeres. Específicamente en el país, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), alrededor de 20 mil pacientes son diagnosticadas cada año. Durante ese mismo periodo, este tipo de tumores malignos matan alrededor de seis mil 651 personas.

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Claudia Arce, oncóloga médica del departamento de tumores mamarios del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), le adjudica esta alta incidencia y mortalidad a la extrema heterogeneidad en la atención de los pacientes con cáncer de mama dentro del país. En entrevista con Saludiario, la especialista señaló que la única solución es que tanto mujeres como profesionales de la salud adopten una posición más demandante frente a las autoridades públicas:

En México, en general la gente es muy pasiva y nuestras pacientes lo son aún más. Las mujeres necesitan demandar al servicio de salud los medicamentos mínimos e infraestructura de diagnóstico que se necesita. Estas instituciones deben estar obligadas a brindar estas facilidades; pero creo yo que es un círculo vicioso donde la gente no demanda, el médico tampoco demanda y así funciona.

Señaló que la heterogeneidad en la atención se puede ver directamente en las cifras recolectadas por el INEGI y el mismo INCan. Apuntó que el 90 por ciento de los casos de cáncer de mama son identificados por las mismas pacientes mediante auto-detección; pero como existe una cobertura nacional de mamografía menor al 20 por ciento de la población, el tamaño promedio del tumor al diagnóstico es de seis centímetros, frente al centímetro de países como España.

Christian Ávila, gerente médico en Roche México, también comentó que esta heterogeneidad puede observarse en el mismo intervalo entre el diagnóstico y el inicio de tratamiento, que en el país es de entre cuatro y hasta 14 meses, en promedio siete, cuando idealmente debería ser de tres meses. También en entrevista, señaló que existe una estructura ineficaz que no permite a las pacientes de cáncer de mama llegar con el especialista correcto para que pueda guiar a la mujer y tratar su enfermedad.

Ávila apunta que la “navegación” de las pacientes en el entorno del cáncer de mama, idealmente, debería contemplar centros especializados en esta enfermedad. Así, los médicos de primer contacto podrían mandar a las pacientes con sospecha de tumor a estas instalaciones para ser atendidas por equipos multidisciplinarios.