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Disfunción eréctil: una enfermedad tabú poco diagnosticada

Un problema de salud que afecta a miles de hombres y que no acuden al médico para recibir el tratamiento adecuado.

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La disfunción eréctil se trata de un problema de salud que afecta a miles de hombres en todo el mundo, indistintamente de su clase social o edad. Debido a que este padecimiento aún se considera un tema tabú, una importante cantidad de pacientes no acude al médico para recibir el tratamiento más adecuado.

Sobre este tema, la Dra. Maricarmen Martínez Sandé platicó con Saludiario para profundizar más sobre este problema de salud.

“Es importante no confundir la disfunción eréctil con la eyaculación precoz o con otros problemas del deseo sexual. La disfunción eréctil es la incapacidad para alcanzar y mantener una erección lo suficientemente adecuada para tener una relación sexual exitosa”, dijo la especialista, quien refirió que algunos médicos suelen caer en el error de confundir los síntomas de la disfunción eréctil y prescribir a una persona que solamente padece la eyaculación precoz.

En este sentido, el profesional de la salud debe ser muy cuidadoso al diagnosticar al paciente con base a los síntomas. Y aunque parezca demasiado evidente, es importante dejar en claro qué es una disfunción eréctil. Si el médico parte de esta idea, tendrá más herramientas a su alcance para indicar de manera correcta el medicamento adecuado a un paciente con disfunción eréctil.

Disfunción eréctil, un tema “prohibido” por lo hombres

La doctora Martínez detalló que si bien este padecimiento ha incrementado el número de casos en los últimos años, continúa siendo una enfermedad poco diagnosticada. De tal forma, se habla que aproximadamente 70 por ciento de los casos no están diagnosticados a nivel mundial.

En México se calcula que el 28 por ciento de la población masculina la padece, debido a que la frecuencia aumenta con la edad y al aumento en la población de hombres adultos mayores, es posible prever que la prevalencia de disfunción eréctil seguirá aumentando.

Dada la naturaleza del padecimiento, es difícil contar con estadísticas confiables; se considera al MMAS (Massachussets Male Aging Study) como el estudio de referencia epidemiológica, este señala que el 52 por ciento de los varones entre 40-70 años presentan algún grado de disfunción eréctil: 10 por ciento es completa, 25 por ciento es moderada y 17 por ciento es leve. 

La evaluación de la disfunción eréctil se realiza con cuestionarios que permiten evaluar la función eréctil, la función sexual y la respuesta de los pacientes al tratamiento.

Causas de la disfunción eréctil

La especialista puntualizó los tres grandes rubros por los que puede ocurrir una disfunción eréctil.

Esta enfermedad puede tener su origen por tres razones: por un origen orgánico, por una causa psicógena, o bien, por una combinación de las anteriores, conocida como mixta. Esto es algo que el médico debe tener muy presente porque si al consultorio llega un paciente con disfunción eréctil, mayor de 50 años, es muy probable que se trate de una disfunción eréctil de causa orgánica. El especialista debe pensar, incluso antes de auscultarlo, que se trata de una persona cuya disfunción tiene un origen orgánico como un padecimiento cardiovascular, sin que en todos los pacientes sea de esta manera.

Agregó que la causa orgánica de la disfunción eréctil se observa con mucha frecuencia en pacientes con diabetes mellitus o en personas que han tenido un infarto de miocardio, así como en pacientes con hipertensión. También están aquellas personas que han sufrido una lesión medular por algún traumatismo o quienes han sido sometidos a una prostatectomía o que padecen hipogonadismo. En estos casos, el médico puede pensar que existe una enfermedad que causa la disfunción eréctil.

Por otro lado, la Dra. Maricarmen Martínez señala que en personas de 35 años o menos, el origen de la disfunción eréctil podría ser psicógena, la cual es más frecuente de lo que se cree en la actualidad, pues está relacionada con el estilo de vida. De acuerdo con la experta, la disfunción eréctil causada por un desorden psicógeno puede ocurrir por una mala educación sexual, por experiencias sexuales traumáticas, por conflictos en la relación de pareja, por situaciones estresantes de cualquier naturaleza o por trastornos psiquiátricos como la depresión, entre muchas otras.

En los casos de origen mixto, el paciente puede tener una complicación orgánica, pero además presenta un problema psicógeno, lo cual puede ocurrir con menor frecuencia. Por esta razón, es muy importante que el médico pueda establecer un diagnóstico a partir de la edad del paciente y de su historial clínico para hallar con más facilidad el origen de la disfunción eréctil y con ello, proporcionar el tratamiento correcto.

La importancia de encontrar el tratamiento adecuado

Recordemos que si se trata de un problema orgánico, el especialista debe tratar primero esa enfermedad. Por ejemplo, en un paciente con diabetes que tiene descontrolada su glucosa desde hace varios meses, primero hay que controlar sus niveles de azúcar en sangre para después poder tratar en forma satisfactoria la disfunción eréctil con la finalidad de que logre una relación sexual exitosa. De igual forma, si la causa se encuentra en un desorden psicógeno, el profesional de la salud debe encontrar los factores estresantes u otros trastornos que han desencadenado la disfunción y ofrecer un apoyo multidisciplinario.

La doctora recalcó que la disfunción eréctil es una enfermedad por lo que el paciente debe asumirla como tal.

El paciente con disfunción eréctil debe acudir al médico para que éste diagnostique la causa y pueda ofrecer el tratamiento más adecuado como Levitra de Bayer, un fármaco que es seguro y que puede ser usado en pacientes que padecen diabetes, hipertensión u otra enfermedad relacionada con la disfunción eréctil como el hipogonadismo. El paciente con disfunción eréctil requiere un tratamiento que le ayude a alcanzar y mantener la erección para lograr una relación sexual exitosa, siempre y cuando se establezca y se resuelva la causa principal que ha originado dicho trastorno.