Todo el tiempo se habla acerca de la importancia de contar con un estilo de vida saludable pero pocas veces se explica cómo conseguirlo. Los beneficios son demasiados pero uno de los más grandes es la prevención de enfermedades. Además no es complejo porque lo único que se requiere es hacer ligeras modificaciones.
En la actualidad es común enfocarse principalmente en la prosperidad material pero el problema es que se olvida el bienestar físico y mental. Es hasta que ocurren problemas graves que ocurren los cambios de mentalidad aunque lo ideal debería ser anticiparse a los hechos.
Pero antes, ¿qué es la salud?
De acuerdo con la OMS la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Por lo tanto, incluso las personas que aseguran no tener problemas no están a salvo.
A partir de lo anterior, la Dra. Jesica Naanous Rayek, quien es especialista en Medicina Interna del Centro Médico ABC, elaboró una guía para lograr un estilo de vida saludable.
¿Cómo se logra un estilo de vida saludable?
Para lograr un estilo de vida saludable se requiere esfuerzo y compromiso. Para empezar es necesario adoptar hábitos correctos. La alimentación saludable, el ejercicio regular y el descanso adecuado son pilares esenciales para mantener nuestro cuerpo en óptimas condiciones.
Además es importante prestar atención a la salud mental. Para tal fin recomienda dedicar tiempo a actividades que sirvan de relajación y permitan combatir el estrés diario como la meditación, la lectura o simplemente pasar tiempo con seres queridos.
La integración de estos hábitos en nuestra rutina diaria no sólo mejora la calidad de vida sino que también ayuda a enfrentar los desafíos con mayor resiliencia y energía.
Aspectos necesario para lograr un estilo de vida saludable
Alimentación equilibrada
- Consumir una variedad de alimentos nutritivos, incluyendo frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables.
- Limitar el consumo de alimentos procesados, azúcares añadidos y grasas saturadas.
- Mantener una hidratación adecuada bebiendo suficiente agua.
Actividad física regular
- Realizar ejercicio de forma regular, al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa por semana.
- Incluir actividades de fortalecimiento muscular al menos dos veces por semana.
- Mantener un ritmo de vida activo.
Descanso adecuado
- Dormir de 7 a 9 horas de sueño de calidad cada noche.
- Establecer una rutina de sueño regular.
Salud mental
- Manejar el estrés de manera efectiva a través de técnicas de relajación, meditación o ejercicio.
- Cultivar relaciones sociales saludables y de apoyo.
- Buscar ayuda profesional si es necesario.
Hábitos saludables
- Evitar el consumo de tabaco y limitar el consumo de alcohol.
- Practicar una buena higiene personal.
- Realizar chequeos médicos regulares.
Bienestar social
- Cultivar relaciones sociales saludables.
- Participar en actividades comunitarias.
- Tener un sentido de propósito.