En el siguiente artículo te compartimos una serie de recomendaciones que debes aplicar para contar con un consultorio médico seguro. No importa si el espacio es tuyo o trabajas en un hospital para otra persona. Al final el máximo objetivo es lograr que tu área laboral sea adecuada para ti y tus pacientes.
Por la naturaleza del trabajo hay varios riesgos detrás de la atención médica. En primer lugar y de manera obvia los consultorios suelen estar llenos de patógenos como virus, bacterias y hongos porque todos los días reciben a personas enfermas.
Aunque de ninguna manera se trata del único inconveniente porque hay otros que incluso pueden tener consecuencias legales. Una falla de cualquier tipo puede derivar en una demanda por negligencia médica y es una situación que ningún profesional de la salud desea experimentar.
¿Qué es un consultorio médico seguro?
El concepto consultorio médico seguro se refiere a implementar medidas y protocolos para minimizar los riesgos dentro del área de trabajo de un profesional de la salud. Con esto la protección no sólo es para uno mismo sino que se extiende a los pacientes y los demás colaboradores.
Guía para contar con un consultorio médico seguro
Para proteger a tus pacientes y a ti mismo es fundamental aplicar las siguientes recomendaciones. No son las únicas pero sí las básicas para prevenir riesgos de trabajo.
Higiene y limpieza
- Establece protocolos de limpieza y desinfección rigurosos para todas las áreas del consultorio, incluyendo la sala de espera, las salas de consulta y los baños.
- Asegúrate de que se utilicen productos de limpieza y desinfección adecuados para eliminar gérmenes y bacterias.
- Promueve la higiene de manos entre el personal y los pacientes, proporcionando dispensadores de gel antibacterial y lavamanos con jabón.
- Asegúrate de que el personal se lave las manos con frecuencia, especialmente antes y después de cada consulta.
- Implementa un sistema adecuado para el manejo de residuos médicos, incluyendo la eliminación segura de objetos punzocortantes y materiales contaminados.
Seguridad del paciente
- Garantiza la privacidad de los pacientes durante las consultas y el manejo de su información médica.
- Asegúrate de que las salas de consulta sean confidenciales y que los expedientes médicos se almacenen de forma segura.
- Mantén los pisos limpios y secos para evitar caídas.
- Proporciona sillas y camillas estables y seguras.
- Presta mucha atención a la distribución de los espacios para evitar cualquier tipo de accidente.
- Otra de las recomendaciones para tener un consultorio médico seguro es mantener tu botiquín de primeros auxilios bien abastecido.
- Asegúrate que el equipo médico esté en óptimas condiciones y que reciba mantenimiento regular.
Seguridad del personal
- Proporciona Equipos de Protección Personal (EPP) adecuados al personal del hospital o clínica, como guantes, mascarillas y batas, según sea necesario.
- Capacita al personal sobre el uso correcto del EPP.
- Implementa medidas para prevenir riesgos laborales, como lesiones por movimientos repetitivos y exposición a sustancias peligrosas.
- Mantener una correcta iluminación en las diferentes áreas de trabajo.
- No olvides contar con extintores y detectores de humo.
- Recuerda tener un plan de evacuación en caso de emergencia.
- Coloca cámaras de seguridad en puntos estratégicos.
Seguridad de la información
- Si utilizas expedientes médicos electrónicos, asegúrate de que estén protegidos con contraseñas seguras y que se realicen copias de seguridad periódicas.
- Cumplir con las regulaciones de privacidad de datos aplicables.
- Para que el consultorio médico sea seguro también capacita al personal sobre la importancia de la confidencialidad de la información del paciente.
Cumplimiento normativo
- Asegúrate de que el consultorio cumpla con todas las regulaciones y normativas locales, estatales y federales aplicables y estipuladas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
- Contrata un seguro de responsabilidad civil para proteger al consultorio en caso de demandas por negligencia médica.