En México, el número de partos por cesárea se ha incrementado considerablemente en los últimos años, llegando a equipararse con el número de partos por vía vaginal y haciendo que sea uno de los países con mayor número de cesáreas del mundo. Aunque es un procedimiento relativamente seguro e indispensable en algunas situaciones, si se realizar sin indicación médica, presenta mayores tasas de morbimortalidad de madres e hijos que las observadas en los nacimientos por parto vaginal.
Factores que inciden
Aunque está claro que el incremento de las cesáreas no es exclusivo de México sino que se puede observar en todo el mundo. Este cambio se debe, fundamentalmente a algunos factores como son:
- Mejoras en las técnicas quirúrgicas y anestésicas.
- Reducción de complicaciones postoperatorias.
- Percepción de seguridad.
- Factores sociodemográficos.
- Terror creciente de muchas mujeres al dolor del parto.
- Comodidad que los médicos ven en este procedimiento.
Los partos instrumentalizados han disminuido a favor de la cesárea
Elena María García Alonso, ha realizado un estudio sobre la evolución de las cesáreas en México y para ello se analizaron casos desde 2008 a 2013, observándose un incremento del 43,9% de cesáreas respecto al total de nacimientos en el año 2008 y en el año 2013, la cifra se incrementa hasta el 46,2%.
Por su parte, los partos naturales, cada año, se ven disminuidos, pasando del 54,8% de 2008 al 52,7% en 2013. Por último, el resto de nacimientos son partos instrumentalizados (a través de ventosas y fórceps) y van disminuyendo a favor de las cesáreas, pasando del 1,32% en 2008 hasta el 1,07% en 2013.
Asimismo, hay que destacar que, a modo de resumen, se puede concluir que las cesáreas presentan un fuerte componente social, de forma que las mujeres pertenecientes a los mayores estratos sociales, nivel de escolaridad profesional, posibilidad de entrar en el servicio médico privado y de origen metropolitano, acusan un mayor número de nacimientos por cesárea que el resto de madres.