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Caso clínico: médico español reúne pelvis y columna separadas en joven tetrapléjico

Un cirujano español consiguió curar parcialmente la separación de pelvis y columna que dejó tetrapléjico a un joven guatemalteco desde que tenía nueve años

Concentrated female surgeon performing surgery with her team in hospital operating room. Medics during surgery in operation theater.
Marketing Farmaceutico

En información de la agencia de noticias EFE, el cirujano español Pedro Cavadas consiguió devolver la movilidad parcial a Wilbur Arias, un joven guatemalteco que quedó tetrapléjico cuando, a los 9 años, se complicó una herida que le ocasionó la separación de pelvis y columna.

Wilbur recibió la herida cuando una bala se le incrustó en la espalda en 1999 y lo dejó en coma durante más de dos meses. Casi todas las úlceras que le salieron por estar inmóvil durante este tiempo le cerraron meses después, con la excepción de una que surgió en la zona sacra. Esta úlcera se complicó y le dejó tetrapléjico tras separar completamente su pelvis y columna.

Hace tres años, la situación de Wilbur se complicó a tal extremo que tuvo que dejar su trabajo y estudios debido a los intensos dolores. Las instituciones de salud en Guatemala y Estados Unidos consideraron la separación de pelvis y columna como inoperable. Sin embargo, el cirujano Cavadas escuchó de su caso e insistió que lo llevaran a España para tratarlo personalmente.

El cirujano consiguió reparar la separación de pelvis y columna con una cirugía de 8 horas de duración, donde se unieron ambas partes con una transferencia de hueso del peroné y piel de la pierna. Previa a esta intervención, Cavadas entró a quirófano con el joven para limpiar la zona afectada y colocarle un fijador externo.

De acuerdo con el cirujano español, en una conferencia de prensa posterior a la cirugía:

Era una infección masiva con pérdida de la parte inferior de la columna y de la pelvis. Estaba partido en dos. Eso es diferente a una úlcera sacra. Le obligaba a estar en cama todo el día y había una situación de riesgo vital porque podía sufrir una meningitis y morir.

Tras la intervención, el joven es capaz de sentarse y recostarse boca arriba, algo que los doctores de Guatemala le habían prohibido desde su incidente a los nueve años. Cavadas, un referente internacional en el transplante de extremidades, afirmó que Wilbur podrá continuar de su vida en una silla de ruedas con ligera movilidad en brazos y piernas, en lugar de permanecer postrado.