Una enfermedad que se encuentra a la alza en nuestro país es el cáncer cervicouterino. Y lo más grave es que al igual que otros tumores la mayoría de los casos son diagnosticados en etapas avanzadas. Para revertir el panorama no sólo es necesaria la prevención sino facilitar los métodos para detectar la neoplasia.
Lo anterior es de gran importancia porque dicho tipo de cáncer es tratable cuando se identifica en sus primeras etapas. Incluso en la actualidad se han desarrollado diversos tratamientos para su atención.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer cervicouterino?
Uno de los principales inconvenientes es que el cáncer cervicouterino no siempre genera síntomas evidentes al inicio; sin embargo, a medida que progresa pueden aparecer las siguientes molestias.
- Sangrado vaginal anormal
- Flujo vaginal inusual
- Dolor pélvico
- Dolor de espalda
- Dolor en las piernas
- Pérdida de peso inexplicable
- Fatiga
- Dificultad o dolor al orinar
- Sangrado rectal
¿Cuáles son las principales pruebas para su detección?
En la actualidad existen dos pruebas por separado o incluso se pueden combinar para obtener mejores resultados. Aunque ambas tienen una alta eficacia el principal inconveniente es que son invasivas, lo que provoca que sólo 3 de cada 10 mujeres acudan a revisiones ginecológicas.
- Prueba de Papanicolaou: Esta prueba busca cambios en las células del cuello uterino que podrían convertirse en cáncer.
- Prueba del VPH: Esta prueba busca la presencia del virus del papiloma humano de alto riesgo.
- Prueba conjunta: Se pueden realizar ambas pruebas en conjunto para incrementar la eficacia de la detección.
Recomendaciones para la detección oportuna del cáncer cervicouterino
- Se recomienda que las mujeres de 21 a 29 años se realicen una prueba de Papanicolaou cada 3 años.
- Las mujeres de 30 a 65 años deben hacerse una prueba de Papanicolaou y una prueba del VPH cada 5 años, o una prueba de Papanicolaou sola cada 3 años.
- Las mujeres mayores de 65 años que han tenido resultados de pruebas de detección normales en el pasado pueden dejar de hacerse las pruebas de detección.
- Es importante que se acuda a un médico para que pueda dar las recomendaciones pertinentes a cada caso en particular.
- La vacunación contra el VPH es una herramienta importante para la prevención primaria de esta enfermedad.
¿Se puede detectar el cáncer cervicouterino con una prueba sanguínea?
La respuesta es sí y todo es posible gracias a una innovación desarrollada en México. Se llama Preventix y es una prueba basada en biomarcadores en la sangre que representa una alternativa más cómoda, precisa y menos invasiva que los métodos tradicionales.
A diferencia del Papanicolaou, que requiere una intervención física que muchas mujeres consideran incómoda o invasiva, Preventix ofrece una opción sencilla, cómoda y efectiva que puede facilitar el acceso a la prevención para más mujeres.
Con esto en mente, dicha prueba es el más reciente desarrollo de Timser, un laboratorio biotecnológico mexicano que ha impulsado la innovación médica con múltiples patentes, incluyendo biomarcadores en sangre para la detección temprana del cáncer cervicouterino, ya aprobada en 20 países incluyendo México y Estados Unidos.
Su tecnología, basada en biomarcadores en la sangre, ha demostrado una precisión superior al 85% en la identificación de señales de alerta incluso en etapas tempranas. Además, recientemente su potencial fue validado con la aprobación de un nuevo protocolo clínico por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios
(Cofepris) con el folio 243300410A1195 / 2024.
Esta aprobación, con vistas al desarrollo de su primer dispositivo médico para la venta al público, valida una vez más el uso de biomarcadores en sangre como metodología para la detección temprana del cáncer cervicouterino y lesiones precancerosas.