Este artículo tiene 64 vistas

Imprimir

Publicado en:

Aspire, sistema innovador para combatir la obesidad sin cirugía

Un equipo de investigadores españoles creó un una sonda que elimina la grasa sin necesidad de cirugía mediante un sistema de terapia de aspiración.

obesidad
Regístrate gratis en la guía para el consultorio

A pesar de los enormes avances que en general ha experimentado México en los últimos años, la obesidad sigue siendo un problema a solucionar en el país, pues en pocos años ha llegado a tener una de las mayores prevalencias de obesidad y sobrepeso en el mundo.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016 sólo 17.2 por ciento de los niños de 10 a 14 años realiza al menos 60 minutos de ejercicio al día y, en los adultos mayores de 20 años, únicamente 14.4 por ciento lo hace.

En la actualidad las estadísticas arrojan que no solo la cifra es alarmante, sino que a ésta se le considera una de las principales causas de muerte, por enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebro vascular, cardiopatías, hipertensión arterial, cardiomegalia, hiperlidemias, y enfermedades del aparato locomotor.

Otro de los países que enfrenta una situación similar es España, donde la cifra de personas con obesidad se ha incrementado en gran manera. Según los datos de la Sociedad Española de Cardiología, 4 de cada 10 españoles sufre problemas de sobrepeso.

Dicha circunstancia llevó a médicos y expertos a estudiar nuevas técnicas para reducirlo. Una de las últimas es Aspire, un sistema de terapia de aspiración aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) el cual consiste en la colocación de una sonda de gastroestomía endoscópica que permite comunicar el estómago con el exterior. De este modo, en el abdomen del paciente se fija una discreta válvula que puede abrirse o cerrarse para controlar el flujo del contenido del estómago. El paciente, unos 20 minutos después de comer conecta un pequeño dispositivo portátil y vacía parte del contenido gástrico después de cada ingesta.

El tratamiento tiene una duración mínima de un año y medio y finaliza cuando el paciente ha interiorizado el cambio de hábitos necesario para mantener un peso saludable.

Otra ventaja de este sistema es que tiene mecanismos altos de seguridad, pues sólo se permite extraer un 30 por ciento de lo que ingiere, esto para garantizar que el organismo recibe las calorías suficientes.

A nivel mundial se ha llevado a cabo en 300 personas y todos han terminado con buenos resultados de pérdida de peso.

Seis meses después de la colocación los pacientes experimentaron una pérdida de 23 kg y una reducción media de peso de más del 40 por ciento.  Uno de los motivos por el que los pacientes lo aprueban es por la sensación de control que les proporciona este sistema en comparación con otras técnicas para tratar la obesidad”, asegura el Dr. Román Turró, quien es el único calificado junto con su equipo en ofrecer este sistema en España.