Ante la crisis mundial que representa la obesidad una alternativa que ha proliferado entre la población es la automedicación. En especial los fármacos como Ozempic y Wegovy son algunos de los más populares porque uno de sus efectos es ayudar a bajar de peso en poco tiempo. ¿Pero cuáles son las consecuencias a las que se arriesgan los pacientes?
A pesar de lo anterior, la máxima indicación en cualquier caso es sólo consumir medicamentos con el previo aval de un profesional de la salud. De lo contrario lo único que se consigue son recuperaciones parciales o un elevado riesgo a sufrir recaídas.
¿Cuáles son los riesgos y peligros de la automedicación?
- Diagnóstico incorrecto y enmascaramiento de enfermedades
- Reacciones adversas e interacciones medicamentosas
- Fomento a la resistencia antimicrobiana
- Mayor riesgo de sobredosis e intoxicación
- Mayor riesgo de generar dependencia y adicciones
- Retraso en la atención médica adecuada
Panorama actual de la obesidad en México
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2023 (ENSANUT) en México cerca de 80 millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad. De hecho la prevalencia de esta enfermedad ha crecido casi 58% en los últimos 23 años.
A partir de lo anterior en la actualidad México ocupa el quinto lugar en el mundo en obesidad, lo que la convierte en un problema urgente de salud pública.
Factores como el acceso limitado a tratamientos, políticas de salud insuficientes y la falta de regulación sobre información de tratamientos efectivos han perpetuado la crisis.
“Es momento de dejar de culpar a las personas y dirigir la atención hacia los cambios estructurales necesarios para combatir esta enfermedad de manera integral”, afirmó el Dr. Simón Barquera, presidente de la World Obesity Federation.
La automedicación no es la solución contra la obesidad
Por otra parte, la automedicación es otro reto en el contexto actual de la obesidad porque ha llevado a muchas personas a recurrir a soluciones riesgosas sin supervisión médica. Por ello es fundamental no dejarse llevar por tendencias en redes sociales o soluciones que prometen resultados rápidos sin evidencia o con baja experiencia científica sobre todo en la seguridad.
La obesidad es una enfermedad y no un tratamiento estético
La salud no debe ponerse en juego con recomendaciones genéricas o automedicación. Consultar a un profesional de la salud serio y comprometido con la obesidad no sólo con las comorbilidades asociadas, es la única manera de recibir un tratamiento seguro, efectivo y accesible, adaptado a las necesidades de cada persona.
El médico es el único profesional capacitado para evaluar los riesgos y definir el tratamiento adecuado para cada paciente con obesidad. La automedicación, especialmente con fármacos no indicados por un profesional, puede tener consecuencias graves, sobre todo en personas con enfermedades metabólicas o cardíacas.
Para avanzar hacia un futuro más saludable, es esencial introducir una formación integral en obesidad en los planes de estudio de medicina, enfermería y nutrición, así como generar programas de capacitación continua para los médicos de primer contacto, enfocados en un abordaje integral y libre de estigma, sin conflicto de interés.