Para poder convertirte en el médico que hoy eres es claro que primero necesitaste invertir varios años de tu vida en la parte formativa y al igual que ocurre en otras carreras, cada cierto tiempo debías enfrentarte a diversos exámenes en los que se evaluaba tu conocimiento. Aunque contar con buenas calificaciones no necesariamente es sinónimo de dominar un tema, sí son necesarias para avanzar dentro de tu etapa estudiantil.

Aunque existen distintas formas para prepararte ante un examen y lo indicado es que cada estudiante se adapte con la que sienta más cómoda, a continuación te compartimos tres técnicas sencillas que funcionan para la memorización de conceptos médicos.

Esquemas y tablas
Existen muchas personas que son completamente visuales y se les facilita aprender conceptos mediante la relación de columnas o mapas mentales. Si es tu caso, intenta con realizar un esquema en el que unas varios conceptos con sus respectivos significados, lo que además funciona para resumir largos textos en pequeños mapas.

Deducción
Dentro de la Medicina, los términos suelen tener un parecido entre sí y suelen partir de una raíz por lo que puedes intentar por entender el origen y así te será más sencillo lograr relacionar todo. Por ejemplo, si reconoces que el término griego “oncos” significa tumor, será más sencillo relacionar la oncología como la especialidad enfocada en el cáncer y así podrás aprender más términos.

Repetición
De la misma forma en que se puede utilizar la lógica para aprender nuevas cosas, también existen algunos conceptos con definiciones precisas y para hacerlo se puede intentar con memorizarlos. Para lograrlo, intenta con redactar pequeñas fichas en las que coloques el significado de cada término y procede a repetirlo de manera continua para que logres retener el significado.