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10 cosas que debes de saber sobre el reflujo gastroesofágico en infantes y niños

El reflujo gastroesofágico es un padecimiento bastante habitual en el paciente pediátrico; sin embargo, hay ciertas consideraciones que se deben tener.

El reflujo gastroesofágico es un padecimiento bastante habitual en el paciente pediátrico; sin embargo, hay ciertas consideraciones que se deben tener.

  1. No todo reflujo es anormal. Por definición el reflujo fisiólogo es la entrada normal de contenido gástrico al esófago a través de un píloro débil. Un 50 por ciento de infantes normales regurgitan en los primeros meses de vida.
  2. El reflujo implica que cualquier cosa que entre al estómago al bebé, sea pecho ó formula, regresa al esófago. El cambiar de uno a otro no resolverá el problema.
  3. Puede ser cíclico. Hay muchos bebés, e incluso niños mayores, que pueden tener lo que puede aparentar periodos asintomáticos.
  4. Cualquier bebé que arquea su espalda o que hiperextienda el cuello después de comer o cuando duerme, tiene gran índice de sospecha a reflujo.
  5. Los infantes con reflujo suelen estár incomodos e irritables durante tomas de leche o lactando.
  6. Una mamá que se queje frecuentemente de que su bebé o niño “siempre tiene mocos” o “siempre suena congestionado” sin tener datos de alergia o infección de vías aéreas superiores, hay que pensar en reflujo silencioso como diagnóstico diferencial.
  7. La mitad de los niños que tienen neumonías recurrentes padecen de reflujo.
  8. Niños asmáticos que no mejoran con tratamiento o, que padecen de tos crónica sin ninguna otra etiología, tienen en un alto porcentaje reflujo.
  9. El “pico” sintomático es alrededor de los 4 meses de edad, y mejora cuando los bebés comienzan a caminar.
  10. Es más frecuente en bebés que permanecen mucho tiempo acostados sobre una superficie plana o infantes prematuros.