Este artículo tiene 58 vistas

Imprimir

Publicado en:

Nueva terapia mexicana evitará que diabéticos rechacen trasplante de riñón

Esta nueva terapia busca sustituir la terapia con inmunosupresores por una específica y natural.

trasplante de riñón

Hay una terapia para que los pacientes diabéticos no rechacen el riñón trasplantado que han desarrollaron científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y es que en estas condiciones el cuerpo suele generar cierto rechazo.

La terapia tradicional consiste en que el paciente tome medicamentos para que el cuerpo acepte el órgano, señala la investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas, Gloria Soldevila Melgarejo. Estos fármacos son inmunosupresores que tienen como función bloquear las defensas naturales del organismo, sobre todo la defensa de los linfocitos T o los glóbulos blancos encargados de la respuesta inmunitaria.

La terapia funciona alrededor de 11 a 14 años, pasado este tiempo el paciente requerirá un nuevo trasplante.

Soldevila, también advierte que los medicamentos provocan efectos secundarios como problemas cardiovasculares y metabólicos, daño al riñón entre otros órganos.

Pero la nueva propuesta, que lleva por nombre “Establecimiento de un Protocolo para Expansión y Generación de Células T Reguladoras con Función Supresora Estable y Potencial Terapéutico de Trasplante”, busca sustituir la terapia con inmunosupresores por una específica y natural.

Para lograrlo hay dos métodos: uno es extraer células T reguladoras del paciente para reintegrárselas de manera intravenosa y así eliminar las células alorreactivas que buscan rechazar el trasplante. La segunda opción es tomar los linfocitos T vírgenes para cultivarlos y programarlos para que se conviertan en células T reguladoras y evitar así el rechazo del injerto.

Los expertos puntualizaron:

“Debemos garantizar que las células que expandimos o convertimos a largo plazo puedan ser implantadas en el individuo sin perder su función. Para ello, debemos demostrar bajo un ambiente de inflamación (como sería la presencia de citocinas pro-inflamatorias) que no pierdan su función supresora”.

Esta investigación se está realizando en colaboración del Departamento de Trasplantes del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. Su objetivo es comprobar que esta terapia no le causará daño al organismo.

 

Recibe las noticias diarias del sector salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *