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Niveles séricos de vitamina D y su relación con el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple

Los bajos niveles de vitamina D en la sangre se encuentran vinculados a un riesgo mayor de desarrollar esclerosis múltiple en mujeres jóvenes y de edad media.

La deficiencia de vitamina D representa un factor de riesgo para el desarrollo de esclerosis múltiple (MS). El examen sanguíneo de los niveles de vitamina D puede ayudar a predecir si una persona se encuentra en riesgo de desarrollar dicha enfermedad de acuerdo a un reciente estudio publicado en septiembre 2017 en la revista Neurology.

Numerosos estudios han sugerido un vínculo estrechamente relacionado entre los niveles de vitamina D (25- hidroxivitamina D) y MS que puede presentarse más tarde en la vida de un individuo. Sin embargo, la mayor parte de este tipo de estudios han sido llevados a cabo en grupos pequeños y con una capacidad limitada de analizar el impacto de la vitamina D sobre la esclerosis múltiple.

“Sólo ha habido algunos estudios pequeños que sugieren que los niveles sanguíneos de vitamina D pueden predecir el riesgo de MS”, comenta la autora del estudio Kassandra Munger ScD, doctora en ciencias por la Escuela de Salud Púbica de la Universidad de Harvard, cuyas principales áreas de investigación se encuentran relacionadas en cómo la dieta, especialmente la vitamina D pueden afectar el riesgo y progresión de MS y también en la Diabetes tipo 1.

Nuestro estudio involucra un gran número de mujeres, de esta manera sugiere que la corrección de la deficiencia de la vitamina D en mujeres jóvenes de mediana edad puede reducir el futuro riesgo de presentar esclerosis múltiple.

Para el estudio, los investigadores realizaron un muestreo sanguíneo de más de 800 mil mujeres en Finlandia, tomadas como parte de pruebas prenatales. De esta manera se identificaron a mil 92 mujeres que se diagnosticaron con MS un promedio de nueve años después de llevar a cabo las muestras de sangre, las cuales fueron comparadas con las 2 mil 123 mujeres que no desarrollaron la enfermedad.

El déficit en los niveles de vitamina D se definió por debajo de 30 nanomoles por litro (nmol/L). Los niveles insuficientes se encontraron entre 30 a 49 nmol/L y los niveles adecuados estuvieron en 50 nmol/L o más altos. De las mujeres que desarrollaron MS, el 58 por ciento contaba con déficit en los niveles de vitamina D, comparado con el 52 por ciento de las mujeres que no desarrollaron la enfermedad.

Los investigadores encontraron que con un incremento por cada 50 nmol/L en los niveles de vitamina D en sangre, el riesgo de desarrollar MS más tarde en la vida disminuyo en un 39 por ciento. Además, las mujeres que tenían déficit en los niveles séricos de vitamina D presentaban un riesgo de 43 por ciento mayor de desarrollar MS que las mujeres quienes contaban con niveles adecuados, así como un riesgo 27 por ciento más alto que las mujeres con niveles insuficientes.

Las limitaciones del estudio incluyen que las participantes eran mujeres primordialmente blancas y por lo tanto los hallazgos pueden no ser los mismos para otros grupos étnicos u hombres. También mientras que las muestras sanguíneas se tomaron un promedio de nueve años antes del diagnóstico de MS, es posible que algunas mujeres puedan haber ya contado con MS y que aún no mostraran síntomas sugestivos de la enfermedad.

Los estudios realizados en relación al consumo de suplementos de vitamina D y la correlación con los niveles séricos de 25- hidrovitamina D apoyan un efecto protector de la vitamina D sobre el riesgo de MS y la variantes en algunos genes (CYP27B1). Por lo anterior, el uso de suplementos de la vitamina D es muy posiblemente una opción racional considerando la fortaleza de la evidencia, el riesgo mínimo y los años requeridos para alcanzar más pruebas concluyentes para aquellas personas en riesgo alto de MS por su historia familiar, aquellos que han experimentado un síndrome clínico aislado (CIS) o con MS establecida.

Existen tres factores ambientales sobresalientes que apoyan la evidencia en el papel causal de la MS: La infección por Virus Epstein- Barr, niveles séricos bajos de Vitamina D y el fumar cigarrillos. Estos factores podrían explicar una gran proporción del número de casos en las regiones de incidencia más alta de MS y de esta manera instaurar medidas prometedoras en la prevención de MS. El incrementar los niveles de vitamina D y evitar fumar presentan un potencial para reducir considerablemente el riesgo de MS e influir en su progresión.

El riesgo absoluto en los familiares en primer grado es 20 a 40 veces mayor que en la población general. Incluso existe la hipótesis realizada en 1995 por el científico norteamericano Charles Poser en la que los genes responsables de la esclerosis múltiple son los viajes vikingos, esto se basa en la mayor prevalencia de la enfermedad en los países nórdicos y en aquellas zonas que fueron invadidas por los vikingos.

La MS representa un problema de Salud Pública: Por la magnitud de su incidencia y/o por su prevalencia en la población, por su capacidad de condicionar otros problemas, tales como discapacidades, fallecimientos, aumento de recursos para la salud y a su vez, por las posibilidades de ejercer prevención y/o control médico del problema en la población, mediante su participación organizada. Además se debe elaborar y mantener actualizado el impacto de la MS en los pacientes, familias para disminuir sus efectos en la sociedad. Promover e incrementar las investigaciones cuyos resultados orienten posibles medidas de prevención.

Estos resultados apoyan directamente a la deficiencia de vitamina D como un claro factor de riesgo para MS y apoyan medidas en salud pública con el objetivo de mejorar los niveles de vitamina D.

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