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Mentir también es malo para la salud de tus pacientes

Un reciente estudio dio a conocer que entre menos mentiras diga una persona más mejorará su salud física y psicológica.

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Desde la infancia nos han inculcado la idea de que hay que ir con la verdad por delante, pero lo cierto es que la mentira ha estado siempre presente en la historia de la Humanidad.

‘Todos mienten’ es la premisa filosófica del detective Sherlock Holmes, personaje creado por el escritor inglés Sir Arthur Conan Doyle para su serie de novelas de asesinato. Esta afirmación es completamente cierta, se dice que todos hemos mentido alguna vez por varias razones, para excusarnos, obtener lo que queremos, para no perder ciertos derechos, para dar una mejor imagen, para no ofender o hacer sufrir a otras personas con la verdad, para postergar decisiones o por temor al rechazo o al castigo.

Un estudio de la Universidad de Southampton, Reino Unido, asegura que una persona normal dice en promedio tres mentiras en una conversación de diez minutos. A su vez otro realizado por el psicólogo e investigador de las emociones Paul Ekman reveló que en general, las mujeres mienten para proteger a otra persona, los hombres para mejorar su imagen y los niños, para evitar un castigo.

En este sentido, recientemente un trabajo realizado por la Asociación Americana de Psicología dio a conocer que mentir en gran manera puede afectar la salud.

Para el estudio los investigadores seleccionaron un grupo de personas entre los 18 y 71 años a los que dividieron, una mitad fue instruido para evitar las mentiras y la otra libre para engañar.

El responsable del estudio semanal, examinó a los pacientes a través de polígrafos y llegó a la conclusión de que el grupo honesto presentó una mejor salud que los mentirosos, con un promedio de cuatro veces menos quejas relacionadas con salud mental y tres veces menos quejas de dolor físico. Incluso señaló que relaciones interpersonales mejoraron y fueron más profundas.

Sin embargo, hay personas como los mitómanos que no pueden controlar esto y deben asistir a terapias cognitivas para intentar reducir esta práctica.

Si el mitómano se hiere a sí mismo debe tratarse con psicoterapia para intentar mejorar la integración de la persona para que analice la situación que la rodea y que no recurra a las fantasías. Pero si por ejemplo, se prevé un inicio de demencia, se usan fármacos para evitarla”, asegura el psiquiatra Hiram Ortega.

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