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Médicos pasantes tienen que aguantar lluvia de balas: Salud de Chihuahua

Secretario de Salud de Chihuahua se niega a cambiar de ubicación a médicos pasantes en riesgo por la “narcoguerra”.

Lesiones-Heridas-Armas-De-Fuego

De acuerdo con la versión oficial manejada por autoridades de Chihuahua, el enfrentamiento entre dos grupos delictivos en campos menonitas el domingo 19 de marzo pasado dejó saldo negro de ocho muertos y cuatro policías municipales heridos, sin embargo, los pobladores la contradicen, pues hablan de mayor cantidad de fallecidos y patrullas municipales “reventadas” con granadas.

Este episodio de la llamada “narcoguerra” por el control del noreste de Chihuahua inició en el rancho La Quemada del municipio de Bachíniva, sin embargo, de acuerdo con un reportaje de Proceso, la persecución entre los grupos rivales se extendió a Álvaro Obregón, del municipio de Cuauhtémoc, y a varios campos menonitas de estas demarcaciones.

Lo que habría iniciado en forma de fiesta organizada por César Raúl Gamboa Sosa, “El Cabo”, en Cuauhtémoc, terminó en una emboscada planeada por Carlos Arturo Quintana, “El 80”, en Namiquipa, Gómez Farías y Buenaventura.

El enfrentamiento entre estos brazos del Cártel de Juárez, culminó en el homicidio de “El Cabo” y, según testimonios de pobladores, la muerte de de varias personas cuyos cuerpos fueron arrojados a una laguna cercana a La Quemada, mientras que los heridos eran trasladados en busca de atención médica.

Pero en medio de esta lluvia de balas, fue el personal de salud el que llevó una de las más pesadas cargas, pues en Cuauhtémoc, un galeno y una enfermera fueron llevados a atender a un “jefe” en una vivienda, mientras que los médicos pasantes de zonas cercanas, como Carichí, Bachíniva y Namiquipa, tuvieron que atender a varios heridos, lo que los obligó a conocer los rostros de los sicarios, una situación que aumenta el riesgo de sufrir agresiones.

En consecuencia, familiares y amigos de los médicos pasantes han pedido a las autoridades sanitarias que los cambien de lugar de trabajo para salvaguardar su integridad, sin embargo, el titular de Salud del estado, Ernesto Ávila Valdez, se ha negado a hacerlo argumentando que no existen facultativos que quieran ofrecer sus servicios en esas zonas, de modo que tienen que continuar en la región serrana.

Ante tal respuesta, se decidió hacer pública la situación de los galenos en formación, y aunque en Bachíniva tuvieron que cerrar el Centro de Salud debido a un ataque armado, los médicos pasantes de ésta y otras zonas aledañas han sido trasladados a Cuauhtémoc, donde rentan una casa y deben seguir trasladándose a sus centros de trabajo para continuar atendiendo a sus pacientes por orden de los jefes de jurisdicción sanitaria.

Imagen: Bigstock

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