Las causas de la obesidad son multifactoriales, por esta razón deben tomarse en consideración todas sus aristas al momento de intentar brindar un tratamiento integral al paciente, no solamente para prevenir sino también para corregir esta situación.
Entre algunos de los principales factores que la originan, destacan:
Factores genéticos
Pueden ser hereditarios o resultado de las condiciones intrauterinas.
La manera en la que intervienen en el aumento de peso es afectando a varias moléculas de señalización y receptores utilizados por el hipotálamo del aparato digestivo para regular la ingestión de alimentos.
También pueden regular el gasto de energía, así como tener mayor efecto en la distribución de la grasa corporal, principalmente abdominal, de acuerdo con información del Manual MSD, considerado uno de los recursos de información médica más utilizados en todo el mundo.
Factores ambientales
Las porciones y la densidad calórica de los alimentos representan un aspecto muy importante en relación a la ingestión de energía, sobre todo, considerando que el peso corporal incrementa cuando la ingestión calórica es mayor que las necesidades energéticas.
Otros determinantes son alimentos ricos en hidratos de carbono refinados y el consumo de bebidas como el alcohol, las cuales, junto con el sedentarismo, pueden llegar a ser causantes de sobrepeso.
Factores reguladores
La obesidad materna prenatal, la restricción del crecimiento intrauterino y el tabaquismo materno prenatal, pueden modificar la regulación del peso corporal y contribuir al aumento del mismo durante la etapa de la primera infancia e inclusive, posterior a ella.
Otros factores reguladores son la falta de sueño (menor a 6 u 8 horas cada noche), ya que modifican los niveles de hormonas de la saciedad que promueven el hambre, y fármacos como corticosteroides, litio, antidepresivos tradicionales (tricíclicos, tetracíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa), benzodiazepinas, anticonvulsivos, tiazolidinedionas (por ejemplo, rosiglitanoza y pioglitazona), β-bloqueantes y antipsicóticos.
Afortunadamente, la obesidad es prevenible y corregible, y un tratamiento que considere un manejo alimenticio adecuado, cuidando el consumo de las porciones de alimentos y bebidas, sustituyendo alimentos procesados por frutas y verduras, tomando más agua, limitando el consumo de alcohol a un nivel moderado, e incluyendo productos lácteos sin grasa o con bajo contenido de grasa, aunado a rutinas de actividad física, nos permitirán mantener un nivel óptimo en nuestro peso, y en nuestra salud.