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Errores médicos más frecuentes

Pocas veces nos preguntamos qué pasos debemos seguir para llegar a un diagnóstico correcto. La mayoría de las ocasiones se trata de un proceso deductivo.

Pocas veces nos preguntamos qué pasos debemos seguir para llegar a un diagnóstico correcto. La mayoría de las ocasiones se trata de un proceso deductivo que busca encontrar el tratamiento adecuado. De tal modo, cuando existe un error la sociedad actual se inclina por buscar culpables, manteniendo siempre la idea de “víctimas y victimarios”. Así, el imponer castigos y determinar la justicia (o venganza, según como se desee ver) son buenas noticias para la sociedad, aunque esto no disminuye la posibilidad de nuevos errores.

Pero, ¿qué es en realidad lo que ocurre cuando nos falla el diagnóstico?

En ocasiones no existe una verdadera diferencia en que el diagnóstico se haga de forma incorrecta, pues el problema médico que se atendía no era grave y el paciente se cura de cualquier modo. En dicho caso hacer un diagnóstico erróneo o no tener ninguno deja de ser relevante.

Sin embargo, existen otros casos donde existe un problema real de por medio y un diagnóstico equivocado podría derivar en complicaciones para el paciente que en el peor de los casos podría conducir hasta la muerte.

El porcentaje de diagnósticos erróneos frente a diagnósticos correctos es cercano al 35 por ciento. Ésta es una tasa bastante considerable que debería de ponernos a pensar.

Desde el punto de vista del paciente, existe la posibilidad de que en 4 de las últimas 10 ocasiones en que acudió al médico (sin importar el diagnóstico) haya existido un error. Desde otro punto de vista implica que dentro de tu grupo de amistades 4 de los 10 últimos en estar enfermos pudieron haber recibido un diagnóstico equivocado.

En este punto hago una breve pausa para referir que existe un glosario de términos médico-jurídicos descrito por la Conamed para indicar varios de los términos que debemos conocer como médicos ante una queja interpuesta.

A pesar de que varias instituciones están tratando de contemplar el error médico, éste no es bien visto por los médicos, la institución, el gobierno y, mucho menos, por el paciente. De tal modo sobra decir que un diagnóstico erróneo rara vez es reportado, ya sea por: 1) existe un mecanismo real para reportarlos o; 2) por las implicaciones que esto podría conllevar. El problema entonces es que el viejo refrán, “perro no come perro” no aplica aquí… es decir, “médico sí come médico”, significando que los errores y diagnósticos erróneos pueden sucederle a cualquiera.

Definiciones útiles a considerar dentro de nuestra práctica serían:

  • Diagnóstico erróneo: Describe una situación en la que su médico le dice que tiene alguna enfermedad o condición, pero es incorrecta. Ejemplo: tiene una rinofaringitis y es una Influenza estacional.
  • Falta de Diagnóstico: Esto describe la carencia de un diagnóstico, conduciendo generalmente a la falta de tratamiento o tratamiento inexacto. Ejemplo: Se le diagnostica a una mujer que tiene poliquistosis mamaria y más tarde se le indica que era maligno.
  • Mala práctica: Cuando se comete un error inexcusable, por descuido, falta de pericia.
  • Imprudencia: Es cuando se deja de tener el cuidado que se debe tener habitualmente.
  • Negligencia: Descuido o falta de cuidado, es decir dejar de tener precaución.
  • Impericia: Actuar con falta de conocimientos fundamentales que debiera de tener.
  • Inobservancia: Es el desconocimiento de los reglamentos jurídicos.

Recordando que en la Ciudad de México la pena es de 6 meses a 4 años como máximo en la cárcel y mismo periodo con suspensión de su licencia profesional.

A favor de nosotros he de referir que “en algunos pacientes los síntomas son inespecíficos y variables, dependiendo del paciente” además muchas pruebas diagnósticas son caras y no se hacen rutinariamente, e incluso sus resultados pueden ser no concluyentes, pero sin más preámbulos es el momento de referir cuales son los errores diagnósticos más frecuentes en la práctica médica.

En el consultorio y en urgencias

  • Abscesos
  • Alergias alimentarias
  • Apendicitis
  • Artritis reumatoide
  • Cáncer colorectal
  • Cáncer pulmonar
  • Cáncer de mama
  • Enfermedad inflamatoria intestinal; es una inflamación crónica de todo o parte del tracto digestivo, incluye principalmente la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
  • Depresión
  • Diabetes Mellitus
  • Disección aortica
  • Endometriosis
  • Enfermedad celíaca
  • Enfermedad de Lyme
  • Enfermedad vascular cerebral (incluyendo el hemorrágico)
  • Esclerosis múltiple
  • Fibromialgia
  • Hipotiroidismo
  • Insuficiencia cardiaca congestiva
  • Lupus
  • Migraña y migraña tipo cluster (en racimos)
  • Neumonias
  • Reacción a drogas o sobredosis
  • Síndrome coronario agudo
  • Síndrome del intestino irritable
  • Síndrome de Ovario poliquístico
  • Tromboembolia pulmonar
  • Tuberculosis

Lesiones deportivas

  • Trauma cráneo encefálico de cualquier grado.
  • Ruptura del tendón de Aquiles
  • Lesión del Ligamento cruzado anterior (ACL) de rodilla
  • Fractura del escafoides de la muñeca
  • Fracturas por estrés en pierna
  • Fracturas de calcaneo

Como conclusión

Solo les puedo recordar que la práctica médica no está exenta de errores, pero lo importante es…“Que sean los menos o no los tenga”.

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