Este artículo tiene 53 vistas

Imprimir

Publicado en:

Consideraciones para redactar un artículo médico y científico

Redactar un artículo científico no es una tarea tan sencilla, requiere de cierta habilidad, trabajo y elocuencia para transmitir lo que se desea

La redacción de un artículo científico requiere de una metodología especializada para evitar caer en los vicios del escritor promedio o en otro tipo de textos de otros géneros. Un escrito de estas características puede estar compuesto por diferentes variables metodológicas que van desde la técnica al momento de la construcción del:

  • Título;
  • Abstract;
  • Índice;
  • Introducción;
  • Materiales o métodos;
  • Resultados;
  • Discusión; y,
  • Literatura citada.

Sin embargo, esto no es más que seguir una estructura básica para la redacción de un artículo científico. La habilidad radica en otros elementos que podrían facilitar tu escritura haciendo especial énfasis en el método científico para su redacción.

Por esa razón, en el equipo editorial de Saludiario hemos decidido elaborar una serie de artículos para apoyar al profesional de la salud que pretenda publicar algún artículo en alguna revista científica especializada. Esperamos que les sean de utilidad:

3 secretos para la redacción de un artículo científico

Secreto 1: Parecer profesionales.

Es importante mantener consistencia en el tamaño de la fuente (letras), en los márgenes, en los espacios entre líneas y en los tamaños y formatos de tablas y figuras. Todo debe ser entendible, nítido y claro.

Secreto 2: Escoger bien el mensaje.

Todos los elementos que componen el  artículo deben apuntar hacia la estrucutura de un mensaje central y el dicho concepto deriva principalmente de la constrastación empírica. De modo que se deben mirar los datos y decidir que historia se va a contar, que es lo nuevo y que se ha demostrado. Luego contar la historia con figuras y tablas gastando horas y días jugando con ellas. Meta: el mensaje principal debe estar representado con tablas y figuras.

Secreto 3: Ponerse en el lugar del lector.

El primer lector es: el revisor y luego el editor. La mayor parte de los revisores y editores, primero leen el título y una mirada de reojo a los autores. Luego leen la conclusión del resumen o el resumen entero. La mayor parte de los buenos revisores, inmediatamente pasa a las figuras y tablas. De modo que se pierden muchas aceptaciones y por tanto lectores, por malos títulos.


FUENTE:

Villagrán T., Andrea. “Algunas claves para escribir correctamente un artículo científico” en La Revista Pediatrica de Chile [en línea] Pontífica Universidad Católica, 2009. Ciudad de Santiago. Chile. [Fecha de consulta: 18 de mayo de 2017].

 

Imagen: Bigstock

Recibe las noticias diarias del sector salud

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *